Blanco apuesta por recuperar el hábitat natural del salmón en el Nansa

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El consejero de Medio Ambiente visita el Centro de Alevinaje de Cosío, donde ha participado en la primera suelta de ejemplares de esta especie en la zona

Blanco apuesta por recuperar el hábitat natural del salmón en el Nansa

El consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Guillermo Blanco, ha apostado por recuperar el hábitat natural del salmón en el Nansa para que vuelva a ser “uno de los mejores ríos salmoneros de Europa” y contribuir a la mejora del ecosistema de la cuenca y la protección de la biodiversidad de sus entornos.

Blanco ha realizado estas afirmaciones durante la visita que ha realizado al Centro de Alevinaje de Cosío, que gestiona la Sociedad Cántabra de Fomento de Caza y Pesca, en colaboración con la Consejería de Medio Ambiente, que ha aportado los huevos de salmones y ha dado la autorización para instalar el Centro, y la junta vecinal de Cosío, que se ha encargado de financiar el proyecto, con una inversión de 3.000 euros.

Acompañado por el subdirector general de Medio Natural, Ángel Serdio, el consejero ha participado, junto a varios agentes del Medio Natural, en la suelta de 13.000 alevines, los primeros que se sueltan en la zona del Nansa, con la esperanza de que algunos de ellos puedan contribuir a la repoblación del río Nansa durante las próximas temporadas.

“Cantabria es una región con una gran tradición salmonera que apuesta de manera decidida por extender la presencia del salmón por toda la región para que todos los ríos de la vertiente cantábrica recuperen su condición de salmoneros”, ha subrayado Blanco, quien ha confiado en que el Centro de Alevinaje de Cosío contribuirá de manera decidida a conservar la especie del salmón, “un excelente indicador de la calidad fluvial de Cantabria”.

El consejero ha asegurado que su departamento va a seguir impulsando iniciativas que ayuden a mejorar la calidad de vida de los peces y contribuir de manera decidida a la lucha contra el cambio climático.

Prueba de ello es la actividad de cría en cautividad y repoblación de salmones que desarrolla el Centro Ictiológico de Arredondo, dependiente de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, donde se producen anualmente una media de medio millón de alevines de salmón para repoblar los ríos cántabros, de los cuales 150.000 son marcados de manera individual por parte de los empleados del Centro.

A todo ello hay que sumar el Plan de Estudio y Mejora del Salmón Atlántico en Cantabria, con el que se realizan un programa de repoblaciones en las cuencas salmoneras de la región como medida de refuerzo del desove natural; el apoyo del Gobierno de Cantabria a las actuaciones que la compañía Acciona ha puesto en marcha en la cuenca del Nansa, tales como el ascensor para salmones que ha instalado en la presa de Palombera, y la creación del Centro de Alevinaje de Cosío.

En el acto también han participado el presidente de la Asociación Cántabra de Fomento de Caza y Pesca, Manuel Borbolla, y varios de sus miembros, así como los alcaldes de varios municipios de la zona, Rionansa, Tudanca, Lamasón y la junta vecinal de Cosío. Todos ellos han destacado la importancia del Centro de Alevinaje de Cosío para recuperar la población de salmones en el río Nansa.

Centro de alevinaje de Cosío

Creado por la Sociedad Cántabra de Fomento de Caza y Pesca, en colaboración con la Consejería de Medio Ambiente y la junta vecinal de Cosío, el Centro de Alevinaje de Cosío para salmones y truchas cuenta con 13.000 ejemplares que han sido devueltos hoy al mar con el fin de repoblar el río Nansa.

El proceso se inició con la captura de cuatro ejemplares de salmones seleccionados entre los que ya han utilizado el ascensor para salmones de la presa de Palombera y que posteriormente fueron trasladados al Centro Ictiológico de Arredondo para el proceso de fecundación de las huevas.

Tras ello, fueron trasladadas a las nuevas instalaciones puestas en marcha en Cosío, donde han permanecido unos 45 días en las bandejas de incubación para, después, pasar al tanque de crecimiento para la eclosión de los alevines.

Allí, se han encontrado en una primera etapa hasta que han terminado de consumir su propio saco vitelino, un periodo en el que han requerido de un especial seguimiento de limpieza, además de la retirada de los ejemplares que mueren con el fin de mantener las condiciones idóneas para el resto.

Tras esa primera fase, los ejemplare que sobreviven, la mayoría de ellos, pasan a una segunda fase en la que se les alimenta durante unos dos meses hasta que alcanzan unos cinco centímetros de tamaño y ya están en condiciones óptimas para ser soltados al río.

Además de este centro, la Asociación Cántabra de Fomento de Caza y Pesca cuenta con otro centro de similares características en la cuenca del río Pas, a la altura del municipio de Vargas, donde anualmente aportan unos 50.000 alevines de trucha y salmón.

Creada en 1880, la Sociedad Cántabra de Fomento de Caza y Pesca es la más antigua de toda España, cuenta con unos 3.000 socios y sus objetivos se enmarcan en el objetivo del Gobierno de Cantabria de que el medio rural recupere sus recursos naturales para luchar contra el abandono y la despoblación de sus territorios.

Blanco apuesta por recuperar el hábitat natural del salmón en el Nansa