Reocín ha tributado hoy un sentido homenaje al sacerdote Arsenio Quintanal Martínez-Conde, al cumplirse 50 años desde su llegada a las parroquias de Puente San Miguel, La Veguilla y Mijares

Una emotiva misa en la que se han recordado sus vivencias personales y sacerdotales, el descubrimiento de una placa en el Parque de La Robleda y una comida multitudinaria, son los actos en honor de Don Arsenio Quintanal Martínez-Conde

Reocín ha tributado hoy un sentido homenaje al sacerdote Arsenio Quintanal Martínez-Conde, al cumplirse 50 años desde su llegada a las parroquias de Puente San Miguel, La Veguilla y Mijares

Reocín ha tributado hoy un sentido homenaje al sacerdote Arsenio Quintanal Martínez-Conde, al cumplirse 50 años desde su llegada a las parroquias de Puente San Miguel, La Veguilla y Mijares. El respeto y el cariño que Don Arsenio se ha ganado durante ese medio siglo entre todos los vecinos, más allá de creencias religiosas, instituciones y colectivos, se ha reflejado en el homenaje, que ha incluido una emotiva misa, el descubrimiento de una placa en el Parque de La Robleda y una comida multitudinaria, con más de 300 asistentes.

El alcalde, Pablo Diestro, ha recordado que Arsenio Quintal es Hijo Adoptivo del Ayuntamiento de Reocín y, “sobre todo una excelente persona”, por eso, tras su jubilación, y al cumplirse las bodas de oro de ejercicio sacerdotal en el municipio “hemos querido demostrarle la gran impronta que ha dejado en todos los que hemos tenido la suerte de tratarle”. El regidor ha destacado su “gran corazón” y su entrega y compromiso “con los más débiles y desfavorecidos, a los que siempre ha tendido su mano” y ayudado. “Don Arsenio es un hombre bueno”, ha resumido Diestro.

Los actos han comenzado con una misa en la Iglesia de San Miguel, en Puente San Miguel, que ha sido su parroquia  junto a la Iglesia de San Vítores en La Veguilla y Mijares. La misa, concelebrada por Miguel Ángel Fernández, Baldomero Maza, Antonio Rodríguez Arana, Juan Carlos Velarde, Daniel Gutiérrez y Ángel Pacheco Díaz, y con la participación de la Escuela de Danzas Nueve Valles.

La ceremonia ha vivido momentos de gran emoción para todos los presentes, y especialmente para el homenajeado, cuando se han compartido vivencias de estos cincuenta años en Reocín y le han entregado varios recuerdos. Uno de los momentos más especiales ha sido cuando los niños y niñas de la Escuela de Danza Nueve Valles ha interpretado una canción especialmente compuesta para la ocasión sobre Don Arsenio.

Tras la misa, se ha procedido al descubrimiento de una placa conmemorativa en el Parque de La Robleda, donde el alcalde, en nombre propio, de la Corporación y de los vecinos del municipio, ha agradecido al párroco su entrega y su labor dentro y fuera de la iglesia por la comunidad. Agradecimiento que Don Arsenio ha devuelto a este municipio que le acogió en 1970 y que hoy la ha demostrado su cariño.

Las emociones, los saludos y los agradecimientos han continuado en la comida-homenaje, a la que se han sumado unas 300 personas, quedando muchas sin poder asistir por falta de plazas.

Arsenio Quintanal Martínez-Conde nació en Vargas el 23 de septiembre de 1934. Desde muy pequeño tuvo clara su vocación sacerdotal y a los 13 años ingresó en el Seminario de Monte Corbán. En 1960 se ordenó sacerdote y, tras estar seis años en Celis y cuatro como profesor en el Seminario de Argomilla de Cayón, llegó a Puente San Miguel en 1970.

Con el deseo de ser “un cura de pueblo”, Don Arsenio para unos y simplemente Arsenio para otros, todos los vecinos han visto en él un sacerdote convencido de que Dios “está en las personas”, y durante el medio siglo que ha estado en Reocín así lo ha puesto en práctica, dejando una “huella imborrable” en feligreses y convecinos. 

Reocín ha tributado hoy un sentido homenaje al sacerdote Arsenio Quintanal Martínez-Conde, al cumplirse 50 años desde su llegada a las parroquias de Puente San Miguel, La Veguilla y Mijares