Sanidad confina el barrio de La Inmobiliaria tras un rebrote

Se restringen los movimientos de salida del área del cordón sanitario y se suspenden todas las actividades de hostelería y restauración, se cierran locales minoristas salvo necesidades de primer orden (farmacia, alimentación, bebida, etc.)

Sanidad confina el barrio de La Inmobiliaria tras un rebrote

La consejería de Sanidad del gobierno de Cantabria acaba de anunciar que se establece un cordón sanitario en varias calles del barrio de La Inmobiliaria, tras un rebrote por un bautizo en el que participaron más de 100 personas y originó, hasta el momento, más de 68 contagios.

Según la decisión tomada, los habitantes de las zonas confinadas no podrán salir del área acordonada, salvo los supuestos necesarios y recogidos en la normativa.

El consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez ha afirmado que es una decisión “difícil” pero que Sanidad toma “teniendo en cuenta todos los factores.

Las Calles afectadas son:

-Pintor Varela, en su totalidad.

-Julián Urbina, números impares desde Pintor Varela hasta su intersección con Ceferino Calderón.

-Ceferino Calderón, entre las intersecciones de José María Pereda y Julián Urbina, ambos márgenes.

-Marqueses de Valdecilla y Pelayo, desde la confluencia con José María Pereda hasta la intersección con Juan XXIII, ambos márgenes.

-Juan XXIII desde Marqueses de Valdecilla y Pelayo hasta intersección con Antonio Bartolomé Suárez, ambos márgenes.

Este cordón sanitario en las calles descritas supone que hacia el exterior del cordón se restringe la libre entrada y salida de personas, salvo aquellos desplazamientos debidamente justificados.

Entre las justificaciones para salir al exterior del área acordonada está la asistencia a centros sanitarios, el cumplimiento de obligaciones laborales y profesionales o empresariales, el retorno al lugar habitual de residencia, la asistencia y cuidado a personas mayores o dependientes, causas de fuerza mayor o extrema necesidad.

Dentro del cordón sanitario se permite la circulación de las personas residentes, aunque se desaconseja la realización de actividades que no sean imprescindibles, lo estrictamente necesario, y limitar al máximo los contactos sociales.

El número de personas que residen en las calles confinadas se calcula en unas 6.500 personas.

Las medidas durarán 14 días y podrán prorrogarse en el caso de que no se consiga controlar el brote.

Sanidad confina el barrio de La Inmobiliaria tras un rebrote